5.- DESCRIPCIÓN REFLEXIVA DE LA INSTITUCIÓN

Ya me había comentado el profesor D. León que la enseñanza educacional había experimentado su evolución a lo largo de la historia: En Egipto fue seglar, en Grecia y Roma secular, en los celtas seglar e idem. en el cristianismo medieval y, poco a poco, ha vuelto como en Grecia y en Roma a ser laical con estructura primitiva seglar.
 Si analizamos la estructura de una institución educativa laica actual, verificamos la evolución y adaptación de aquella a la actualidad en los objetivos, conocimientos, metodología y organización.
 La Institución del Seminario Menor Conciliar de S. Isidoro de León está situada a 2-3 Km. al nor-este de su primitivo nucleo campamental, en la carretera de Asturias, subiendo y a la derecha, en semiplano oteador del llano y en la confluencia, como he narrado, del rio Torio al este y el Bernesga al oeste, al norte le ampara la Cordillera Cántabra y se pierde por el sur el horizonte la llanura legionaria leonesa.
 La institución es como un gigantesco palomar blanco y negro, claro y luminoso y muy ventilado por el viento ciezano del norte y la calima del sur. Tiene forma de "Y" griega y abre su abertura al sol del este del amanecer, como señoreando la sabana del león. Dos  altas torres ocupan su centro, diciendo: " Aquí estoy yo". Dos explanadas; una a sus pies y otra a la espalda son las pistas de aterrizaje del palomar, perfumadas por el olor a resina del pinar. Contempla como el viento del norte barre la nieblina de los valles de la ciudad y divisando, después, ls blanca corona que adorna toda la sabana del león. Escucha el silbido de los trenes que para Galicia y Asturias van y el ruido del motor del camión al salir de León hacia el pontón. Señorea la Arcádia Cántabra , el nacimiento de los importantes ríos, los altos, altiplanos y llanos, los valles, riveras y páramos. ¡Qué más quiero!.
 Soy, por supuesto, el mejor lugar para tu inconsciente crecimiento corporal en este blanco palomar:
 "Experimentarás la sensibilidad del blanco y gélido invernal,el verde y alegre primaveral, el azul y tíbio estival,el amarillo y fresco atoñal y , otra vez, el nuevo empezar  como es natural."
 Verás florecer ocho primaveras de la arcada cántabra más extensas y coronadas que las de "Peña Corada". Las flores de mayo decorarán y perfumarán las iglesias, elevando las palomas sus plegarias sobre aras de ilusiones germinadas, vivencias continuadas, disciplinas cumplidas, tierras aradas, naturalezas rebrotadas y miradas agradecidas, reverenciadas y sumisas en el altar eclesial cual símbolo cristiano de un horizonte trascendental invisible, regulador, misterioso , creador y protector de la naturaleza primaveral en la oración. Las flores de mayo simbolizan ese explendor y a su vez sumisión con la declamación del canto y la jaculatoria de la cristiana religión, intentando, cual paloma elevar la primavera hacia el sol del palomar sacerdotal en misterioso ritual ancestral, bendecido por el agua consagrada signal que del cielo cayó a la tierra y la paloma intentó elevar, exorcizada, en rogativa terrenal.
 La puntualidad era basal antes de comenzar cualquier acción; desde las 7h. del despertar, al toque del campanar, hasta las 23h. del acostar. Rutinaria, metódica y planificada jornada laboral se distribuía a lo largo del día en : Levantarse, lavarse, asistir a misa en la capilla en comunión, desayunar y después, distribuidos por cursos y grupos, acción intelectual en clases de carácter institucional, instruccional y educacional, se sucedían en el horario de mañana y tarde con recreos interseccionales. Esta marcha intelectual recorría los caminos latinos, griegos, históricos, religiosos, matemáticos, lingüísticos, geográficos en un paisaje seglar y laical; seglar en su vegetación institucional y laical según la superficie de la norma gubernamental, caminos trazados en la secundaria enseñanza laical con sedimentación seglar y objetivo sacerdotal. El órden se imponía en el aseo personal, la relación inter-personal y social, adaptando el comportamiento individual a la actividad social institucional.
 Un silencio impuesto, acostumbrado y rutinario se extendía por todo el palomar. Se originaba en las capillas del rezo y la oración y se extendía por los pasillos, en fila india, hasta el comedor, dónde, por turno rotativo de actuación en la lectura, escuchaba, a través de altavoz, la lectura de libros de aventuras, relatos narrativos, historias heróicas, religiosas y misioneras mientras desayunaba, comía y cenaba y con posterioridad a la misa, oración de mediodía y rosario.

Mariano Álvarez