2-El dilema condicional en la institución
 Entre un agridulce recuerdo y la compañía solitaria de amigo, notario sigues siendo de muchos "antes" y "después". "Ahora" te rememoro , en la ausencia, los objetivos de tu fundación:
-"Formar un clero diocesano, masculino y culto,
- voluntario hacia el sacerdocio,
- capacidad moral, intelectual, física y psicologicamente,
- célibe y católico-cristiano."
 Objetivos a alcanzar y distribuidos en las órdenes menores (Seminario Menor), tú, S. Isidoro y el de tu hermano, S. Froilán, en la órdenes mayores.
-Tú me firmaste notarialmente haberlos cumplido todos en tu luminosa oficina, no lo hizo lo mismo S. Froilán en su oscuro despacho del centro de la ciudad. Después de dos años de vacilaciones de "pros" y "contras" sobre mi voluntariedad hacia el sacedocio y celibato, me aconsejó que me fuera a Barcelona para tomar tal decisión, que regulase y convalidase mis estudios por civiles y meditase tranquilamente el dilema de "ser" o "no-ser", voluntariamente, célibe sacerdote, ya que los demás requisitos los cumplía positivamente. Así lo hice en Barcelona en los siguientes años.
 En los años 1968 69 superé las Pruebas de Madurez de Preuniversitario y Magisterio, habiendo previamente convalidado los estudios eclesiásticos realizados, los cuales fueron: Seis cursos de Humanidades contigo, S. Isidoro, en el palomar y dos cursos de filosofía en S. Froilán, junto a la catedral y antiguo nucleo recinto del bimilenario legionario León.
 En Barcelona, durante estos dos años , tuve relación con el Sr. D. Torrellas, rector del Seminario de Barcelona, sacerdote de vocación tardía, después de haberse licenciado en Ingeniería Textil en Tarrasa. Fue mi tutor durante estos dos años. Recuerdo sus sábios consejos y los diálogos amenos, humanos y racionales que teníamos. Me orientó hacia la Universidad y los estudios de Filosofía y Letras. Así lo hice y estudié los dos primeros cursos de Comunes , años 1969-70 y 70-71, al mismo tiempo que continuaba el dilema del "ser" o  "no-ser" sacerdote célibe.
 Ser sacerdote me motivaba, ilusionaba y voluntariamente lo deseaba, era "el pro", pero ser célibe era "la contra", me reprimía, desilusionaba y racional y voluntariamente repudiaba. Durante estos cuatro años (1967-71), teniendo 20-24 años en correlación. La segunda parte del dilema, "la contra" iba consciente e inconscientemente ganando dígitos, proporcionalmente a los que perdía "el pro". La opción se decantó por la no solución, es decir , tomar otra solución.
 Me fui a la Universidad Pontificia de S. Tomás de Roma para obtener la Licenciatura en Filosofía en el curso 1971-72, decisión personal y asesorada por el Sr. Torrellas y algunos compañeros del Seminario. Se podía obtener la Licenciatura en dos cursos, siempre y cuando hubieses cursado dos cursos de la misma especialidad en España en un Centro Mayor. La matriculación en los créditos era libre, de tal forma que en un solo curso académico podías aprobar los 14-16 créditos  de los que constaba la titulación. Me matriculé de todos y en curso 1971-72 me licencié, convalidé los estudios de la especialidad en España y como había cursado los dos cursos de "Comunes", el grado de licenciatura civil por España era equivalente, excepto por la Universidad de Barcelona, la cual exigía un examen global de Grado que realize y superé en 1973. El dilema condicional del "ser" o "no-ser" continúa de la forma siguiente:
Mariano Álvarez