LA OTRA INSTITUCIÓN "AD HOC"

Mis padres fueron la germinación de natural creación en el advenimiento a este mundo, allá en el pueblín.
 Mis tíos : D. Isidoro, D. Ramiro (sacerdotes) y Vitorina , su hermana, residentes en León y hermanos de mi madre y a los cuales me he referido, fueron mis mecenas y me proporcionaron, aquí en el pueblón, una nueva contemplación que, a través de la educativa religiosa institución, me orientase en el camino de la preparación personal.
 Mis tíos fueron unos contemplativos, caritativos y perfeccionístas sacerdotes religiosos católicos, que en la vida predicaron con el ejemplo en la familia, parróquia, pueblín y pueblón.
 Pusieron en camino, como se dice, a todos los sobrinos (muchos), cito sus nombres: Paco, Carmen, Mariano y Tere por parte de mis padres (pueblín de El Otero de Veldetuéjar); Celia, Ángel, Ramiro, Bernardino, Ma. del Carmen, José Mari y José Ignacio, por la parte de su hermana Rufina y su esposo Román (pueblín de Ferreras del Puerto) y cuatro del pueblón de Madrid: Isa , Rosi, Juan Manuel y Tato, hijos de un hermano, Salustiano, maestro nacional , fallecido jóven y su esposa , Juanita.
 ¡Magnífico ejemplo de cristiana caridad, responsabilidad y desinteresada obligación que no fuese otra que la personal promoción, según la potencialidad individual, a través de la educación!.
 Fueron los descendientes herederos del profesor D. León en el pueblón, orientando no solamente a descendientes familiares, sino también a desconocidos necesitados, como , por ejemplo, al actual cardenal primado de España en Toledo, por poner un ejemplo notorio.
 D. Ramiro, párroco de la iglesia de S. Juan y S. Pedro de Renueva de León, murió en el año 1992, a los 78 años de edad. Ejecutor párroco fielísimo de la cristiana religiosa institución parroquial.
 D. Isidoro, coadjutor de la misma, murió en León , a los 97 años, en el 2003, cerebro organizador de las migraciones familiares de los sobrinos de los pueblines a los pueblones. Misionero en el Brasil, párroco en Madrid y Móstoles y coadjutor en León.
 Da. Vitorina, hermana, sirvienta, compañera, musa y ayudante de sus hermanos, murió en León en 2003 a los 96 años, memoria organizadora de la historia familiar.
 Tres personas que formaron toda una institución familiar, religiosa y social; nosotros, sus descendientes, así lo recordamos y notificamos, algunas otras hermenéuticas dicciones la califican como "La empresa Fernández".
 Para mí, los tres fueron:
-En su larga vida, una ejemplaridad,
-en su muerte, me han dado vitalidad.
-Ellos me introdujeron en los saberes de la antiguedad,
-ellos me graduaron las gafas de la modernidad,
-ellos me prepararon para la posteridad,
-ellos, también, de la vivencia en el mundo, la dubitabilidad.
 De los 15 sobrinos citados, nadie ha ejercido de párroco o coadjutor, dos de ellos, Ángel y yo, somos profesores de filosofía jubilados, los demás son respetables profesionales de profesiones liberales en el comercio, industria, sanidad y administración que ejercen en pueblones, ninguno de ellos y sus descendientes son agricultores, ganaderos, mineros , pastores, curas o profesores. El pueblín ha quedado en su inquietad, cual música bucólica pastoril.
 Esta institución "Ad Hoc" ejerció su influencia en el espacio temporal central del siglo XX, tenía sus raices en el XIX, según la tradicción oral que D. Isidoro me transmitió en su avanzada edad. A él y a su hermano les promocionó otro tío carnal de ambos y a éste, a su vez, otro anterior, cuyo recuerdo se asiente en la lajana y brumosa memoria de la transmisión oral del siglo XIX. Al comienzo de siglo XXI se quiebra la tradición, así como las relaciones interpersonales estrechas y familiares. La globalización de los pueblones crece inversamente proporcional a la de los pueblines: Las tradiciones se agostan en el pueblín y dan paso al retoño otoñal de la individualidad en el pueblón.
 Los descendientes de la "institución al hoc", como decía, en gran parte somos testigos jubilados y nuestros descendientes, entre 20-40 años de edad, que yo sepa, nadie la ha continuado, ni como sacerdote ni como profesor.
 Sí he de resaltar, como excepción y lógica en la globalización, que mi hijo mayor, Jesús Álvarez, profesor de grado superior del ciclo sanitario, ejerce en la actualidad y por decisión de voluntad personal, como profesor de integración de alumnos, oriundos en su totalidad del mayor pueblón del mundo, China, y residentes , por inmigración, en Barcelona, pueblón que, recorriendo sus calles, es casi imposible no ver los cinco colores de la piel humana que contemplabamos en las postales del día del Domund, hace 50 años. Este nuevo heredero "Ad hoc" le podríamos situar en la intersección entre misionero de la globalización, sacerdote de la integración , profesor del nuevo "Catón" y en la nueva oración, devoción y vocación que el deporte proporciona en la liberación y desarrollo de la persona que él gratuitamente imparte  como ejemplo de caritativa institucion; sintetizando, pues, los objetivos del XIX, XX y XXI en una nueva religión.
 Según el profesor D. León, esto es la normalidad desde la Antiguedad: Viajamos de Africa por Egipto, de Europa por Grecia y Roma y los celtas, de Europa a América y a Asia, a todos los confines y a volver a comenzar.
 El espacio es el mismo, sin embargo, el tiempo se acorta; el telescopio, la carabela, la electricidad, el motor de explosión, el barco de vapor, el avión a reacción, el telégrafo, el teléfono, la televisión, la radio, los satélites artificiales, viajes orbitales, internet,etc.,etc.,etc., nos acercan la temporalidad-espacial en la actualidad-temporal, pero , en el fondo, viajamos y nos adaptamos a la construcción del gran pueblón. Desaparecen pequeñas culturas, lenguas regionales, religiones personales y politeístas, gobiernos locales, economias familiares y cosmovisiones tradicionales y dan paso a grandes culturas, lenguas mundiales, religiones monoteístas e impersonales, gobiernos continentales, economías mundiales y cosmovisiones universales. Este es , hasta la fecha, mi testimonio desde hace 5000 años. Por lo tanto, no seas pesimísta, querido bienvenido: Las instituciones se transforman cual la levedad del viento sobre el orbe, tu propia institución camina ya hacia adelante y su recuerdo te enfrenta a nuevos horizontes, cuyas borrascas son las mismas y direrentes, como dijeron Heráclito y Parménides.
 El profesor D. León, en el año 2000, ordenó que se construyese un plano metálico sobre base de piedra y que mostrase, a pequeña escala, en la plaza de "Las Palomas" en León y junto a S. Marcelo, el pueblín campamental del siglo I, el semi-pueblón medieval del siglo X y el pueblón de León en el XX, juntos y en el mismo plano, a medio metro de altura, para poder contemplarse inclinando la visión hacia abajo. El inquieto observador puede preguntar:
-¿Dónde está el campamento?.- A 10-15 metros sepultado, le contesta el profesor D. León
-¿Dónde está la ciudad medieval?.-A 5-10 metros sepultada "      "         "      "
-¿Dónde está el pueblón de León?.- A 3-5 Km. a su alrededor       "         "      "
-¿Dónde están sus habitantes?.- Los campamentales y medievales en sus significantes escritos de los archivos históricos y los actuales pisoteamos sus restos, cual ganado transhumante en las cañadas primaverales y otoñales, buscando nuevos pastos en las majadas de los bares, restaurantes y supermercados, y...
-¿Dónde están las instituciones?, ¿Qué instituciones?.- En la memoria histórica de transmisión oral y escrita, me contestó D. León y añadió: " En la visibilidad de lo invisible, en el tiempo, al cual nosotros queremos atraparlo cual objeto tangible posesivo y que denominamos "Historia". Jugamos y jugamos para cazarlo y se nos escapa cual río a la trucha y el campo a la liebre. No tengas nostalgia de su pasado, amanecerán nuevos días y se substituirán las primaveras, como las instituciones educativas y familiares abren paso a nuevos edificios, interpretaciones y generaciones, tu mismo ya lo expusiste anteriormente: "Todo es "ser" y "no-ser "al mismo tiempo, visible e invisible en el más alla de la lógica de la contradicción".

Mariano Álvarez