Cómo hacer una infusión de cardo mariano para cuidar el hígado

El hígado es, entre otras cuestiones, uno de los órgamos más importantes del cuerpo humano, ya que lleva a cabo muchas tareas necesarias para la vida, y es por ello por lo que depurar el hígado, al menos una vez al año, es una buena idea para poder mantener una buena salud.

  • Pasos para hacer la infusión de cardo mariano
  • 1 cucharada sopera de frutos (semillas ) de cardo mariano
  • 1 taza de agua

En primer lugar pon los frutos de cardo mariano en un mortero y machácalos un poco o muélelos. Luego pon el equivalente a una taza de agua en un cazo y calienta bien sin que llegue a hervir.

Ahora añade los frutos molidos de cardo mariano, baja el fuego para que no hierva y deja en infusión durante 5 o 10 minutos. Finalmente cuela y bebe.

Si lo deseas puedes beber dos tazas al día de esta infusión preferiblemente durante un mes. Es aconsejable repetir este remedio dos veces al año.

Los beneficios del cardo mariano para el cuidado del hígado

No hay duda que el cardo mariano es una de esas plantas maravillosas, muy adecuadas para el cuidado del hígado, sobre todo porque aporta una serie determinada de sustancias con acción hepatoprotectora. En este sentido destaca en especial la, que actúa de manera directa sobre las células del hígado ayudando a regenerar aquellas células que han sido dañadas, y combatiendo las sustancias hepatotóxicas que ocasionan daño al hígado.

Pero también podemos mencionar la presencia de otras tres sustancias que se combinan a la perfección con la silimarina: la silibina, la silidianina y la silcristina.

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·  El diente de león ayuda al hígado a depurarse, especialmente a los hígados que sean perezosos, ya que es capaz de aumentar de entre 2 a 4 veces la secreción de la bilis.

·  La alcachofa también es muy buena para el hígado, al igual que el cardo mariano, que cuenta con silimarina, protectora de este órgano.